97. Las voces del silencio. André Malraux. Editorial Emecé. 665 pp. (trocado por Florencia Ferreiro)

La sorprendente personalidad de André Mal­raux —soldado de tres guerras, ex revolucio­nario y novelista mundialmente conocido— alcanza su plenitud en esta obra fundamen­tal, dedicada a uno de los grandes amores de su vida: el arte. Cabe decir con verdad, que cada página de Las voces del silencio da testimonio de la visión penetrante, de la ori­ginalidad del enfoque, del vuelo y de la maestría del estilo con que el autor nos ex­plica su idea del "museo imaginario" o ana­liza el hecho de "la creación artística" y lo que considera "Las metamorfosis de Apo­lo", para desembocar en una rica y colmada tabla de valores que coloca bajo el signo de "la moneda de lo absoluto".

Malraux pone su erudición al servicio del pensamiento. Su manera es siempre un discu­rrir inteligente que señala causas y conse­cuencias, interpreta el lenguaje que en sí encierra toda obra de arte y establece rela­ciones entre atmósferas y climas estéticos de los más variados tiempos y latitudes para fundamentar sus observaciones críticas, siem­pre agudas y provechosas.

No quisiéramos afirmar que en Las voces del silencio hay una historia y una filoso­fía del arte y, sin embargo, a ellas nos con­ducen incesantemente las premisas y conclu­siones que Malraux extrae de su visión uni­versal, extendida en las perspectivas de su alto vuelo a las diversas épocas, razas, reli­giones y culturas.