
El personaje de Ubú, la grotesca marioneta que conquista el poder por la violencia y la traición y continúa ejerciéndolas movido por un desenfrenado y obsceno apetito de dominación, funciona como una máquina textual y es incorporado a la escritura de Jarry que lo reelabora sin cesar. Ubú Rey ha sido llevado a escena tanto por grandes compañías y excelentes actores, como por grupos de teatro alternativo. No es, si embargo, una obra fácil: su lenguaje específicamente teatral, su concepción coral, la imposibilidad de identificación del personaje por un actor determinado, su deliberada abstracción, el sincretismo del decorado, la convierten en una obra compleja y fundacional.